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ENVIDIA

Cynthia Pinedo

¿Y si la envidia me corroe, y la siento por mis venas?
¿que a su paso me calienta la sangre y me acelera el corazón?

Los celos, la envidia del éxito ajeno,
de lo que yo quisiera par mi o yo quisiera tener…
y el veneno se apodera de mí y lo destila mi cuerpo,
¿Cómo librarme de el? Si no solo es envidia,
sino que el odio llega hacia la persona que posee el anhelo;
nosotros no entendemos cómo funciona la vida,
han personas que han sufrido mucho y se les da mucho,
hay personas que han trabajado muy duro y a base de mucho esfuerzo prosperan,
hay otras a las que se les ha dado fácil, sin hacer nada, sin merecerlo y sin valorarlo…
hay otros que sufren demasiado y aun así no tienen;
nosotros no sabemos la historia o lo que ha pasado cada quien,
lo que ha sufrido y/o padecido cada uno, psicológica, emocional y físicamente;
solo vemos lo que queremos ver, justificamos y desvalorizamos al otro,
minimizamos su dedicación o esfuerzo, su inteligencia;
a veces hablamos sin saber y hasta calumniamos,
pero que hacemos para merecer ese bien ajeno?
¿de verdad lo querríamos si tuviéramos que pagar el precio, en el sufrimiento del otro?,
todo es una caja de pandora, de sorpresas, y no es lo que parece.

¿Por qué no valoramos lo que tenemos, lo que se nos ha dado a nosotros?,
¿Por qué queremos lo del otro o tener más?;
es un vacío interno, que no se llenara…
si miráramos y apreciáramos los tesoros propios, no envidiaríamos el ajeno
y aunque sea diferente, hay estrategias para obtener lo que deseamos,
perseverancia, trabajo, dedicación, esfuerzo, etc.

Al que no le cuesta, no valora, no prospera, despilfarra,
y no importa que tan arriba esta, este vuelve abajo, y a veces el de abajo sube;
así es la vida, llena de experiencias, de altibajos,
de apreciación de estímulos, de priorización…

Según tu mentalidad, es tu ilusión, tu felicidad, tu éxito…
pero tu éxito puede diferir completamente del concepto de éxito del otro,
y con el tiempo, con el aprendizaje, con la madurez,
pudiera haber más diferencias y estar aún más distante
o quizá tener el mismo enfoque; la gente cambia,
el tiempo y la vida transforman mentes y corazones;
somos vulnerables en esta guerra de emociones, de vivencias, de expectativas…

Yo debo luchar por lo que quiero conseguir,
porque debo tener claro que depende de mí,
no hay porque exigir a que me lo den, a hacer,
yo debo ser responsable de mí, de mi vida, de mi éxito o fracaso,
de mis decisiones, y si quiero algo, trabajar y luchar por ello;
así se gana la vida, así se valora y disfruta el éxito,
así se mantiene una cima, así actúa un vencedor.